Curso Básico de Copilot 2026: todo lo que necesitas saber

Curso Básico de Copilot 2026 gratis: aprende a usar sus cuatro modos, archivos, imágenes, páginas y planes, además de integrarlo con Excel, Word y PowerPoint.
¿Qué vas a ver hoy?
Introducción – Curso Básico de Copilot 2026 – 100% gratuito
Imagina pedirle a una inteligencia artificial que te arme una planilla completa de control de gastos mensuales, con categorías, fórmulas y formato condicional, y que la construya delante de tus ojos dentro de Excel. Sin copiar, sin pegar, sin salir de la aplicación. Eso es exactamente lo que hace Copilot, la inteligencia artificial de Microsoft.
Si ya usas ChatGPT, es normal que te preguntes para qué necesitas otra IA. La respuesta está justo en ese ejemplo. ChatGPT te explica cómo hacer las cosas. Copilot las hace dentro de las herramientas donde ya trabajas todos los días. Funciona con modelos de OpenAI, igual que ChatGPT, pero vive integrado en Excel, Word, PowerPoint, Outlook, Teams y Loop.
Hay un segundo motivo, y para muchas empresas pesa más que el primero: la seguridad. Cuando copias y pegas datos sensibles en un chat externo, esa información sale de tu entorno. En los planes empresariales de Copilot no sale: tus datos no se usan para entrenar modelos de IA, se respetan los permisos de acceso que tu organización ya tiene configurados y todo se queda dentro de tu ambiente corporativo.
En esta guía vas a ver todo lo que puedes hacer con la versión gratuita, cuál plan tiene sentido para ti y cómo trabajar con Copilot dentro de las aplicaciones de Office. Al final vas a saber si te conviene pagar o si con lo gratuito ya resuelves tu día a día.
Cómo usar Copilot gratis en 2026
Entrar es simple: ve a copilot.microsoft.com desde tu navegador e inicia sesión con tu cuenta Microsoft, Apple o Google. No necesitas instalar nada.
La interfaz es limpia y familiar. En el centro tienes la barra de prompts. Debajo aparecen sugerencias de conversación ya preparadas. Alrededor de la barra encuentras el botón para adjuntar archivos, el selector de modelo y el activador del modo de voz. A la izquierda vive el menú lateral, que veremos en detalle más adelante.

Elige entre los cuatro modos de respuesta
Copilot te deja elegir cómo quieres que piense antes de responder. Son cuatro modos y cada uno rinde mejor en un escenario distinto.
| Modo | Cuándo usarlo |
| Smart | Déjalo activado por defecto: elige solo si conviene pensar rápido o profundo |
| Razonamiento profundo | Decisiones importantes y análisis complejos; tarda 30 segundos o más, pero razona paso a paso |
| Estudiar y aprender | Cuando quieres entender un tema: descompone conceptos y te hace preguntas |
| Buscar | Información actualizada, con citas y enlaces a las fuentes |
Smart viene activado por defecto y resuelve casi todo. Pídele “Soy emprendedor y acabo de abrir una tienda online de ropa. Dame una estrategia de marketing para mi primer mes con un presupuesto de US$ 500” y devuelve objetivos del mes, reparto del presupuesto entre redes sociales y anuncios pagados, y una tabla resumen. Para ese tipo de encargo no necesitas tocar nada más.
El razonamiento profundo esconde el mejor argumento de la versión gratuita: no tiene límite de uso. Puedes pedirle todos los análisis que quieras sin pagar nada, algo que la mayoría de las herramientas competidoras reserva para sus planes de pago.
Pruébalo con un prompt exigente, del tipo “Quiero invertir en un negocio online. Analiza los pros y contras de abrir una tienda de dropshipping vs. vender productos digitales, considerando tiempo disponible, inversión inicial y escalabilidad”.
Copilot devuelve un resumen ejecutivo, una tabla comparativa por criterio y una recomendación final.

El modo estudiar y aprender funciona distinto: no te da la respuesta, te enseña a llegar a ella.
Si le pides que te explique el interés compuesto, plantea el caso de invertir US$ 1.000 al 10% anual, te muestra cómo la bola de nieve va creciendo y después te pregunta si prefieres la fórmula matemática o seguir con ejemplos prácticos. Respondes, y el hilo continúa. Aprendes conversando.
El cuarto modo, buscar, es el único diseñado explícitamente para acceder a internet. Actívalo solo cuando la actualidad importe de verdad: noticias, cifras del día o datos que necesites verificar contra la fuente original.
Cómo subir y analizar archivos en Copilot
Desde el ícono + de la barra de prompts puedes adjuntar PDF, documentos de Word, presentaciones, imágenes y archivos de Excel o CSV. Prácticamente cualquier formato con el que trabajes a diario.

Los tres usos que más rinden son resumir, extraer e interpretar.
Con un paper académico de veinte páginas en inglés, un prompt como “dame un resumen de los principales puntos abordados en este paper” devuelve objetivo del estudio, metodología y hallazgos en un texto que lees en dos minutos.
Para extraer datos puntuales funciona igual de bien: puedes preguntarle cuáles son los plazos de pago mencionados en un contrato o qué técnicas concretas describe un manual, sin leerlo entero.
El tercer uso sorprende. Si le subes la captura de un gráfico de ventas de autos, no se limita a describirlo: identifica el patrón cíclico de alzas y caídas y te explica por qué una caída del 26,5% se parece a la de años anteriores.

Ahora, la limitación importante. Cuando subes una hoja de cálculo al chat, Copilot lee las columnas pero no analiza de verdad los datos. Con una base de 5.000 filas responde que el archivo es demasiado grande y sugiere dividirlo, pero incluso si lo divides sigue sin llegar al análisis. No trabaja con fórmulas ni con múltiples hojas desde el chat.
Es una diferencia real frente a otras herramientas, y si necesitas analizar datos desde una conversación te conviene revisar mientras tanto cómo ChatGPT analiza archivos de Excel.
Generación de imágenes con Designer
Para crear imágenes, Copilot usa Designer, la herramienta de generación de Microsoft, integrada directamente. Tienes dos caminos: el menú de herramientas de la barra de prompts, opción Generar imagen, o el menú lateral, sección Imaginar.

Un prompt descriptivo como “crea una imagen profesional de una persona trabajando en su laptop en un café moderno, con luz natural entrando por la ventana, estilo fotografía editorial” devuelve en segundos algo prácticamente indistinguible de una foto real, que descargas con un solo clic.

La versión gratuita funciona con créditos diarios: cuando se agotan las generaciones rápidas, las imágenes simplemente tardan más. Y ten presente que cada generación es única, así que el mismo prompt nunca te dará dos veces la misma imagen.
Investigación Profunda (Deep Research)
La investigación profunda es la función más ambiciosa del plan gratuito. Se activa desde el mismo menú de herramientas, en Iniciar investigación profunda, y ahí mismo ves cuántos usos te quedan: son cinco al mes en la cuenta gratuita, y el contador se renueva.

Copilot deja de comportarse como chatbot y pasa a investigar: consulta múltiples fuentes, las compara y entrega un informe estructurado de varias páginas con referencias.
El flujo tiene un paso intermedio que conviene aprovechar. Escribe tu consulta, por ejemplo “Investiga las mejores estrategias de ahorro para familias latinoamericanas, considerando la inflación actual y opciones de inversión de bajo riesgo”, y antes de arrancar Copilot te muestra un plan de investigación: qué va a buscar y en qué orden. Puedes revisarlo y modificarlo.
También puedes conectar OneDrive, Outlook o Google Drive para que investigue dentro de carpetas específicas.
Una vez que confirmas, el proceso tarda unos diez minutos, así que déjalo corriendo y sigue trabajando en otra pestaña.
Conviene reservarla para investigaciones reales, como análisis de mercado o comparativas de productos, porque cada consulta consume uno de los cinco créditos mensuales.
Otras funciones de Copilot
En ese mismo menú vive la creación de podcasts, con hasta tres intentos por cuenta gratuita, aunque en la práctica es una función inestable que a menudo no llega a generar nada.
Y también los cuestionarios: un prompt como “dame un cuestionario sobre la Segunda Guerra Mundial” devuelve preguntas listas para copiar y usar en un test o en material de estudio, algo muy útil si das clases o preparas capacitaciones internas.
Modo de voz en Copilot
El modo de voz merece más atención de la que suele recibir. Haz clic en el ícono de voz, acepta el permiso de micrófono y ya puedes hablar con normalidad.

La conversación fluye, admite preguntas de seguimiento y todo queda transcrito en el historial del chat para que lo consultes después. Habla claro y a ritmo natural: no hace falta gritar ni exagerar la pronunciación, porque entiende bien los distintos acentos.
También está disponible en la app móvil para Android e iOS, que es donde de verdad brilla: mientras manejas, cocinas o caminas.
Aprovecha la barra lateral, los ajustes y las Páginas de Copilot
El menú lateral concentra funciones que mucha gente nunca abre, y ahí se esconde buena parte del valor de la cuenta gratuita.
| Sección | Para qué sirve |
| Biblioteca | Guarda todo lo que generas, separado en imágenes y páginas |
| Descubrir | Prompts y recursos listos: haces clic en una idea y la conversación arranca con el prompt ya escrito |
| Imaginar | Galería de imágenes de la comunidad; copias el prompt original o usas una imagen como referencia |
| Tareas | Automatiza encargos recurrentes; por ahora está en vista previa |
| Experimentos | Recursos que Microsoft todavía está probando y sobre los que puedes dar tu opinión |
Al final de cada respuesta hay una fila de acciones que suele pasar inadvertida: dar feedback, compartir, copiar, descargar, pedir que Copilot lea el texto en voz alta y, la más interesante de todas, Páginas.
Al elegir Editar en una página pasas a una pantalla parecida a un editor de texto, en la línea del Canvas de ChatGPT. Ahí cambias el tamaño de los encabezados, aplicas negrita o cursiva, borras párrafos y reorganizas el documento. También puedes seleccionar un fragmento suelto y pedirle que lo explique o lo reescriba: Copilot propone una versión nueva y la aplicas con el botón Aplicar revisión.
Y aquí está el truco que compensa la limitación del chat: dentro de una página sí puedes agregar fuentes, incluidos archivos de Excel y enlaces externos. Sube tu base de ventas ahí, vuelve a la conversación y pídele algo como “agrega un apartado sobre las ventas realizadas”. Va a leer el documento y sumar la información al texto. Después descargas la página en PDF o Word, haces una copia o la compartes con tu equipo para trabajar en conjunto.
Queda un último rincón por visitar: los ajustes, en el ícono de configuración del menú lateral inferior. Desde ahí controlas el idioma y la voz que usa Copilot al hablarte, el idioma de la aplicación y el tema claro u oscuro. También puedes borrar todo lo que Copilot sabe sobre ti y decidir si guarda o no tus datos de exploración y tareas.
Pero la opción más valiosa de esa pantalla son los conectores. Vinculando OneDrive, Outlook, Google Drive, Gmail y Calendar, Copilot deja de responder en abstracto y empieza a trabajar con tu información real. Es el ajuste que más cambia la experiencia de la versión gratuita, y casi nadie lo activa.

Si a estas alturas todo te resultó familiar, no es casualidad. Microsoft copió las convenciones de los demás chatbots, desde la barra de prompts hasta la pantalla de ajustes, para que cambiar de herramienta no te cueste nada. La diferencia con Copilot no está en cómo conversa contigo, sino en dónde puede trabajar después.
Cómo elegir el plan de Copilot que te conviene
La página de precios de Microsoft divide la oferta en cuatro familias: planes individuales, planes para negocios, planes para empresas y Copilot Studio, que es la plataforma para construir agentes propios. Confundir las dos primeras con las dos últimas es el error más común.
Planes individuales: Personal, Familia y Premium
Todo lo que viste hasta aquí es gratuito y sin costo alguno: el chatbot con los cuatro modos, el razonamiento profundo ilimitado, la carga de archivos, la generación de imágenes con créditos diarios, la investigación profunda con su límite mensual, los cuestionarios, el modo de voz y las Páginas. Es muchísimo valor sin pagar nada.
Lo que no entra en el plan gratuito son las integraciones dentro de Word, Excel, PowerPoint y Outlook. Para eso necesitas una suscripción de Microsoft 365, y aquí es donde conviene leer con calma.
| Plan | Para quién | Qué incluye |
| Microsoft 365 Personal | 1 persona | Word, Excel, PowerPoint y Outlook, 1 TB en la nube y editor de vídeo con exportación 4K. No incluye Copilot dentro de las apps, solo mayor uso de funciones de IA generales |
| Microsoft 365 Familia | Hasta 6 personas | Las mismas apps que Personal y hasta 6 TB de almacenamiento. Tampoco incluye Copilot dentro de las apps |
| Microsoft 365 Premium | Usuarios avanzados de IA | Todo lo del plan Familia más Copilot integrado en las herramientas y los agentes de IA, solo para el propietario de la suscripción |
Ese último detalle es el que más confusión genera: en Premium, las ventajas de IA dentro de las aplicaciones de escritorio son exclusivas del propietario. Los demás miembros del plan acceden al chat, pero no al Copilot de Excel o Word. Como los precios y la composición de los planes cambian con frecuencia y por país, conviene confirmarlos en la comparativa oficial de planes de Microsoft 365 antes de decidir.
Planes para empresas: Copilot Chat, Business y Microsoft 365 Copilot
Si tu organización ya tiene una licencia elegible de Microsoft 365, probablemente tengas Copilot Chat sin costo adicional: chat con IA listo para empresa, resúmenes de documentos y creación de imágenes. Aparece como una aplicación de escritorio y, al abrirla, te pregunta si quieres usar tu cuenta profesional o la personal.
| Plan | Precio de referencia | Qué incluye |
| Microsoft 365 Copilot Business | ~US$ 18/usuario/mes | Copilot dentro de Word, Excel, PowerPoint, Outlook y Teams, en el contexto laboral |
| Microsoft 365 Copilot | ~US$ 30/usuario/mes | Todo lo anterior más la integración con Microsoft Graph |
Un detalle práctico que ahorra frustración: si tu empresa tiene Microsoft 365 pero el botón de Copilot no aparece dentro de Excel o Word, no es un error de instalación. Significa que tu cuenta no tiene la licencia de Copilot Business asignada, y hay que pedirla a quien administre las licencias.
Lo que justifica el salto al plan más completo es Microsoft Graph. Con él, Copilot accede a tus correos, tu calendario, tus documentos de SharePoint y tus conversaciones de Teams. Las respuestas dejan de ser genéricas y pasan a ser sobre tu trabajo, con protección de datos empresariales y respeto a los permisos ya configurados.
Entonces, ¿cuál eliges? Empieza siempre con la versión gratuita, porque cubre la mayoría de los casos personales.
Si necesitas Copilot dentro de Word, Excel y PowerPoint, tu plan es Premium. Y si trabajas en una empresa que maneja información sensible, Business es el punto de entrada y Microsoft 365 Copilot el más completo.
Los precios varían según el país y la promoción vigente, así que verifícalos siempre en la página oficial de planes de Copilot para particulares.
Cómo usar Copilot dentro de Excel, Word y PowerPoint
Aquí es donde Copilot deja de parecerse a cualquier otro chatbot. Necesitas una suscripción que lo incluya en las aplicaciones y, un requisito que sorprende a muchos, el autoguardado activado.
Copilot solo funciona con el archivo sincronizado en OneDrive. Si ese interruptor está apagado, el botón de Copilot no hará nada útil.
Excel: crea planillas, explica fórmulas y analiza datos
Con el autoguardado encendido, haz clic en el botón Copilot de la cinta de opciones. Si al abrirlo no ves la barra de prompts esperada, entra al menú de herramientas y activa Editar con Copilot: sin eso, el agente de Excel no trabaja sobre la hoja.

A partir de ahí, un prompt basta. Pídele “crea una planilla de presupuesto mensual para una familia con categorías de gastos, ingresos, fórmulas de totales y un gráfico resumen” y verás cómo arma la estructura delante de tus ojos: escribe las fórmulas con la función SUMA, calcula el balance final restando gastos fijos y variables a los ingresos, y genera el gráfico.
Después puedes pedirle que llene la información de ejemplo. Si el formato de moneda queda raro, se corrige a mano en dos clics o se lo pides al propio agente.
Para comparar el resultado con un modelo ya probado, puedes descargar nuestra plantilla de control de presupuesto en Excel y quedarte con lo mejor de cada una.
El segundo uso es entender fórmulas ajenas. Selecciona la celda, abre una conversación nueva para que no arrastre el contexto anterior y pregunta qué está pasando en la celda. Aquí no necesitas tener activo Editar con Copilot, porque solo estás consultando.
Copilot identifica que hay una fórmula y no un valor fijo, y te explica exactamente qué calcula. En planillas heredadas de otra persona esto ahorra horas.
El tercero es el más impresionante: el análisis de datos que el chat no podía hacer. Sube una base de ventas dentro de Excel y pídele el mejor mes, el peor y los productos más vendidos.
En minutos devuelve un resumen completo, el top tres de productos por ingreso y los hallazgos clave. Puedes desplegar los pasos de razonamiento para ver exactamente cómo llegó ahí.
Y, sin que se lo pidas, crea una hoja nueva con el reporte armado. Si quieres profundizar en esa lógica de trabajo, revisa los 4 pasos del análisis de datos en Excel y verás cómo encaja cada etapa.

Estos tres casos son apenas una muestra. Excel funciona como un lienzo en blanco, así que el límite real no es la herramienta, sino lo que se te ocurra pedirle mientras conversas con el agente.
PowerPoint: arma presentaciones completas desde un archivo
En la pantalla inicial de PowerPoint tienes la opción Crear con Copilot. Adjunta un archivo de referencia en PDF, Word o Excel, escribe qué necesitas y Copilot procesa la información para proponerte un esquema por apartados, con la cantidad de diapositivas de cada uno.
Ese esquema es editable antes de generar nada. Puedes agregar un tema nuevo describiendo qué falta, sumar más archivos de referencia, elegir el estilo visual y decidir si las imágenes serán generadas por IA o de archivo. Incluso te muestra el número estimado de diapositivas del resultado final.
Cuando das clic en generar diapositivas, construye portada, agenda, contenido, gráficos y hasta las notas del presentador.

No queda perfecto. Con una hoja de cálculo como fuente, a veces no inserta las tablas y hay que hacerlo a mano. Con un PDF o un Word bien redactado el resultado mejora bastante, porque tiene más contenido textual del cual trabajar.
Aun así, tener el esqueleto completo en minutos cambia por completo cómo preparas una presentación.
Una observación importante: en PowerPoint todavía no existe un agente como el de Excel. Puedes crear diapositivas nuevas describiendo qué quieres, hacer referencia a un archivo, pedir sugerencias de diseño y generar imágenes con Designer, pero no editar la presentación conversando como haces en la hoja de cálculo.
Word: redacta, reescribe y resume documentos
Word tiene una barra superior que redacta desde cero. Pídele una propuesta comercial de consultoría en marketing digital con alcance, metodología, cronograma y precios, y genera el borrador completo. También puedes adjuntar un archivo de referencia para que el texto salga alineado con el lenguaje de tu empresa.
Ante el borrador tienes tres caminos: conservarlo, refinarlo con un nuevo prompt del tipo “conviértelo en algo más formal”, o descartarlo. El refinado ocurre delante de tus ojos, y si el resultado no te convence puedes volver a la versión anterior o pedirle que rehaga la corrección.
Word sí tiene agente, igual que Excel. Ábrelo desde el botón Copilot y dale instrucciones sobre el texto ya escrito: “reescribe esto en un tono más persuasivo”. Va a editar los párrafos, marcarlos como cambios y explicarte en el panel lateral qué hizo y por qué, contándote cuántas ediciones aplicó.
También resume documentos largos: sube un PDF, pide un resumen de tres páginas y lo tienes en menos de un minuto.
Si trabajas siempre con los mismos formatos, puedes darle tus plantillas y pedirle que genere documentos nuevos siguiéndolas.
Y aunque Excel, Word y PowerPoint concentran el mayor valor, el mismo Copilot vive también en Outlook, Teams y OneDrive.
Conclusión
Copilot dejó de ser “el chatbot de Microsoft” para convertirse en un asistente que trabaja dentro de tus herramientas. La versión gratuita ya resuelve muchísimo, entre chat, investigación, imágenes y voz. Y el salto de valor real aparece cuando lo usas dentro de Excel, Word y PowerPoint: ahí construye, analiza y reescribe por ti en lugar de solo explicarte cómo hacerlo.
La única forma de dominar una herramienta de inteligencia artificial es usándola. Ábrela hoy mismo, prueba los cuatro modos de respuesta, conecta tus aplicaciones desde los ajustes y súbele un documento para pedirle un resumen. Y si quieres ir más lejos y aprender a aplicar la IA de forma práctica en tu trabajo, con Copilot y con las demás herramientas del mercado, te esperamos en el curso IA Impresionante de Hashtag Capacitaciones.
Si prefieres este contenido en formato de video tutorial, mira el vídeo abajo o visita nuestro canal de YouTube!
Preguntas frecuentes sobre Copilot
¿Copilot es gratis?
Sí, hay una versión gratuita muy completa en copilot.microsoft.com que incluye chat, los cuatro modos de respuesta, razonamiento profundo sin límite de uso, carga de archivos, generación de imágenes, investigación profunda con límite mensual, cuestionarios, Páginas y modo de voz. Lo que no es gratis es Copilot dentro de Word, Excel, PowerPoint y Outlook: para eso necesitas una suscripción de Microsoft 365.
¿Cuál es la diferencia entre Copilot y ChatGPT?
Ambos usan modelos de OpenAI y en el chat se comportan de forma parecida. La diferencia está en la integración: Copilot trabaja dentro de las aplicaciones de Microsoft y, en los planes empresariales, se conecta a tus correos, documentos y calendario con protección de datos empresariales. ChatGPT es más fuerte analizando datos desde el propio chat.
¿Necesito pagar para usar Copilot dentro de Excel?
Sí. Entre los planes individuales, el que integra Copilot en las aplicaciones de escritorio es Microsoft 365 Premium, y solo para el propietario de la suscripción. Las empresas lo obtienen con Copilot Business o con la licencia de Microsoft 365 Copilot. En todos los casos, el archivo deb